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Castillo de Ponferrada: todo para disfrutar de la fortaleza templaria

Castillo de Ponferrada

Dentro de los atractivos turísticos de la capital de El Bierzo, el Castillo de Ponferrada, conocido en la ciudad como Castillo de los Templarios, es el más importante. Merece mucho la pena una visita. Aquí te damos toda la información, desde horarios y precios hasta lo que verás pasando por su historia o pequeños detalles en los que fijarte.

Horarios y precio de entradas al Castillo de Ponferrada

Horarios

Permanece abierto todo el año, y salvo por causa mayor o en determinadas festividades, durante los que se amplían, los horarios del Castillo de Ponferrada son estos:

  • De martes a domingo, de 10:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 19:00 horas.

Además todos los miércoles del año la entrada es gratuita, así como el 23 de abril, 12 de octubre y 6 de diciembre.

TIP: El Castillo siempre es espectacular, pero si puedes, visitalo durante la primera semana de julio, cuando se celebra La Noche TemplariaEN.

Precios y tipos de entradas

Básicamente estos son los dos tipos de entradas para visitar el Castillo:

  • General: 6€
  • Bonificada: 4€ (estudiantes, desempleados, jubilado, peregrinos)

Localización

Llegar al Castillo de Ponferrada es muy fácil. Se encuentra en el casco antiguo, al margen del río Sil y junto a la Oficina de Turismo de la ciudad (además con edificio alrededor también muy chulos, como la Basílica de la EncinaEN o la Iglesia de San Andrés) Su dirección y situación son:

Dirección: Av. el Castillo, s/n

Visita al Castillo de Ponferrada, de un vistazo

La visita al Castillo de los templarios de Ponferrada vale cada euro que cuesta. Pasarás una hora y pico recorriendo toda la imponente construcción medieval, con su muralla, torres, palacio nuevo y demás estancias, varias de las cuales son también espacios expositivos de colecciones.

En la siguiente infografía puedes apreciar de un vistazo todo el complejo y el recorrido a seguir para no perderte nada en tu visita:

Plano Castillo de Ponferrada
Plano Castillo de Ponferrada. Foto: castillodelostemplarios.com

Te detallamos un poco más las partes más importantes del castillo en el siguiente apartado (su época, para que servían, que contienen ahora y demás).

Arquitectura del Castillo templario de Ponferrada

La muralla

La muralla del Castillo de Ponferrada delimita un perímetro total de 8.000 metro cuadrados, cerrándola por la parte note el edificio del Castillo Viejo.

Por toda la parte superior de la muralla vemos las típicas almenas de este tipo de construcción militar medieval; salientes verticales y rectangulares con espacios abiertos entre ellas (cañoneras) y pensados para la defensa pasiva del edificio (por ahí sacaban las bocas de los cañones, se apostaban arqueros o se tiraban toda clase de cosas, desde piedras hasta aceite ardiendo).

Por otro lado, desde el exterior se aprecian claramente dos partes en la muralla. Las murallas del este y sur, la más expuestas y por lo tanto más protegidas (con varias torres y segundos muros), y la del oeste, más bajas y con la protección natural del río Sil.

Las rondas

Rondas Castillo de Ponferrada
Rondas Castillo de Ponferrada

Las rondas son esos segundos muros añadidos a la muralla principal, o esta en sí misma en algún punto. En el caso del Castillo de los templarios de Ponferrada que nos ocupa hay tres:

  • La Ronda del Sil: es la del tramo de la muralla que pega con el río Sil. Como os decíamos es la parte de la muralla más baja al estar protegida de forma natural por la pendiente que da al cauce del río.
  • La Ronda Alta: o el primer «segundo muro», situado entre la muralla principal y la Ronda Baja. Se extiende por toda la parte este del castillo y desde ella se accede al Palacio Nuevo.
  • La Ronda Baja: como su nombre indica es el muro más inferior, la primera línea de defensa justo por debajo de la Ronda Alta.

Curiosidad: si uno se fija rápidamente detecta cómo economizaban todo lo que podían. No sólo aprovecharon la orografía de la localización para hacer más baja una de las partes de la muralla. Las almenas también tienen diferentes tamaños: en la ronda alta, son más bajas, y en la ronda baja, más altas.

Las torres

Torres del Castillo de Ponferrada
Torre de los Caracoles (izquierda) y Torre de Cabrera (derecha)

Un Castillo sin torres no es lo mismo. En el de Ponferrada, sin contar las propias del Castillo Viejo, hay cinco torres defensivas intercaladas a lo largo de todo el tramo este y sur de la muralla. Empezando desde la más pegada al Sil, son las siguientes:

  • Torre de Moclín: data del siglo XV y se levantó sobre los cimientos de las estructuras templarias (siglo XII). Por dentro está dividida en tres plantas.
  • Torre de los Caracoles: se levanta entre 1.440 y 1.463. Es de las más altas, porque junto a la siguiente protege la puerta principal del Castillo.
  • Torre de Cabrera: la otra más alta, protege el otro lado del acceso principal al castillo. Data de 1.440, y se edificó sobre los restos de la muralla primitiva. Está «incrustada» entre las rondas alta y baja, tiene cinco plantas por dentro y da al interior de la muralla.
  • Torre de Malvecino y de Malpica: estas dos se sitúan en la parte más al este. A diferencia del resto, no están pegadas a la muralla principal, con lo que para acceder a ellas se hace a través de una pasarela de madera desde la ronda alta. Las dos cuentan con tres pisos en el interior.

Patio interior-zona de pallozas

A lo largo de tu vista pasarás por el gran patio-zona interior del recinto amurallado. Es una gran explanada de hierba, en la que durante las primeras obras de restauración y valoración del estado del Castillo, iniciadas en 1994, se descubrieron diversos restos y parte de las construcciones de pallozas que había y hoy podemos ver.

Curiosidad: aunque te cueste creerlo, en 1923 hubo un proyecto muy serio para levantar en este patio-explanada el campo de fútbol del equipo local de la ciudad, La Ponferradina. Es más, los jóvenes de la ciudad efectivamente lo empezaron a instalar, tirando abajo muros, arcos o puentes y talando los almendros que había. Por fortuna un vecino de Ponferrada denunció el expolio y el edificio fue declarado Monumento Nacional.

Castillo Viejo

Castillo Viejo
Castillo Viejo

Es el peor conservado, pero para nosotros el que más encanto tiene sin duda. La construcción da directamente al Sil y data de los siglos XIV y XV. Se conservan cuatro torres, las murallas y parte del foso. Cada torre también tiene nombre propio, son:

  • Torre del Homenaje Viejo: es la más antigua, de 1.340. Tiene dos niveles, hay constancia de que ya a mediados del siglo XVI estaba en ruinas. En ella se pueden ver los escudos de la importante familia ponferradina de los Castro y el de los Reyes Católicos.
  • Torre del Duque de Arjona: lo más característico de esta es que su planta es semicircular. Consta de 3 niveles y es la segunda más antigua, del siglo XIV.
  • Torre del Homenaje Nuevo: También de planta semicircular, manda levantar por el Conde de Lemos en el siglo XV. En ella aún se puede ver una enorme chimenea, y dispone de una escalera que nos lleva a la parte superior desde donde hay unas vistas preciosas. Es la única torre visitable.
  • Torre de los Reyes Católicos: fue la última en levantarse, en el siglo XVI, y está adosada a la del Homenaje Viejo. Tiene escudos de Juan de Torres y de los Reyes Católicos.

Como os decíamos, además de las torres, dentro del Castillo aún se puede ver parte del pozo original, del que sabemos que en algún momento llegó a tener unos 30 metros de profundidad.

Palacio Nuevo

El Palacio Nuevo es el que más se ha restaurado (no es mala restauración, pero tampoco de las mejores que hemos visto). Obviando las partes restauradas, lo que vemos es la fortaleza levantada en el siglo XV por Pedro Álvarez Osorio, primer Conde de Lemos, en parte sobre las ruinas de las edificaciones templarias del XII.

Al entrar, por un puerta ojival, te toparás con el llamado Cuarto Viejo; una gran estancia abovedada, hoy restaurada al completo mezclando elementos originales y nuevos. En la parte superior acoge la Biblioteca Templaria, y a los lados dispone de dos torres, que en tiempos correspondían al Cenador Alto y el Mirador y Sala de los Azulejos (estaba decorada con azulejos de cerámica de Manises, de ahí el nombre. Hoy alberga la Biblioteca Templaria).

Palacio Nuevo
Palacio Nuevo y su patio central

Por otro lado está el patio interior, con forma de U y en torno al que se articulan el resto de estancias.

A su lado izquierdo se encuentra la Sala de los Hombres Buenos, donde se conserva parte de una de las chimeneas que proporcionaban calor al Castillo (y donde sabemos que el conde se reunía con su gente más cercana). Sobre esta, la Sala Rica, la que tenía más lujos, pero que se ha perdido, y por último encima de ella hay otra sala de nueva construcción donde está la exposición Templum Libri.

En el lado derecho del patio está la Bodega, antiguamente una capilla templaria de planta rectangular (todavía se ve parte de una de las escaleras originales), y en la parte superior está la Sala de Armas, reconstruida y que en el pasado también tenía una decoración ostentosa.

Los pequeños detalles del Castillo Templario

Como la gran construcción que es, levantada a lo largo de los siglos, el Castillo está lleno de pequeños detalles que te pueden pasar desapercibidos. Cuando vayas a visitarlo, agudiza la vista y entonces empezarás a ver cosas como:

  • La TAU: en el dintel del arco de la puerta principal verás el símbolo de una TAU grabada (no confundir con la Cruz Templaria). La manda realizar el primer Conde de Lemos, con dos objetivos; uno, brindar protección a los que accedían al Castillo (desde hace siglos la TAU es un símbolo de protección), y dos, dejar patente que el Castillo es suyo, porque lo usaba en todos sus castillos, y por lo tanto al morir seguiría en la familia (lo heredaría su nieto Rodrigo).
  • Inscripción en latín: es complicado de ver, pero en la Torre de los Caracoles hay un cartel con una inscripción en latín, que viene a decir algo como «Si el Señor no protege la ciudad, en vano vigila quien la guarda».
  • Escudos: Además del Conde de Lemos, el resto de señores que ocuparon el Castillo también quisieron dejar huella tallando sus escudos. En el interior de la Torre de los Caracoles está el del Duque de Arjona; En la Torre del Homenaje Viejo del Castillo Viejo el de los Castro; en la Torre del Homenaje nuevo el del primer Conde de Lemos y su primera esposa (Beatríz de Castro); en la Torre de los Reyes Católicos, los suyos, como no podía ser de otra manera.
  • Los elementos defensivos: por todas las murallas y torres se pueden ver, algunos más fácil que otros, diferentes tipos de elementos defensivos. A saber: troneras, desde donde se disparaban piezas de artillería; saeteras, huecos verticales para tirar flechas; matacanes, aperturas-salientes en la parte superior de las torres para tirar de todo.

Templum Libri, Biblioteca Templaria y Vida en los Castillos

Ilustraciones de algunos de los libros de la exposición Templum Libri
Detalle ilustraciones de algunos de los libros de la exposición Templum Libri

Dentro del Castillo de Ponferrada encontramos tres espacios expositivos principales (que ya te adelantamos que sólo por ellos vale la pena la visa, especialmente si como a nosotros te flipan los libros). Son estos:

Exposición Templum Libri

Es una exposición permanente situada en dos de las salas del Palacio Nuevo centrada en libros de alto valor. Hablamos de más de 100 libros, entre los que hay códices, manuscritos, colecciones completas… una locura.

Muchos son de temas religiosos, otros centrados en ciencias y humanidades, más antiguos y más nuevos, y todos de gran factura estética (las miniaturas de muchos de ellos sorprenden, así como las ilustraciones, algunas de maestros como Chillida, Dalí o Picasso).

Biblioteca templaria

No es una exposición tal cual, es literalmente una Biblioteca y Centro de Estudios Históricos. Básicamente está formada por libros facsímiles y otras obras antiguas donadas por Antonio Ovalle (el mismo que donó las obras del Templum Libri que complementan la biblioteca.

Vida en los Castillos

La Torre de Moclín es de las torres que fueron restauradas por completo, y en su última planta, de las tres que tiene, hay otra pequeña exposición permanente. Consta de diferentes paneles informativos a través de los cuales se nos cuenta cómo era la vida en los castillos durante la Edad Media.

Historia del Castillo de Ponferrada

El actual emplazamiento del Castillo de los templarios de Ponferrada ha sido usado desde aproximadamente la Edad del Hierro por los diferentes pobladores que han pasado por la zona, como Celtas, Romanos o Visigodos. Sin embargo, algo parecido a lo que vemos hoy, un edificio militar, no llegará hasta el siglo XII.

Ilustración de Fernando II de León
Ilustración de Fernando II de León

Es ahí cuando los templarios, con permiso de Fernando II de León, establecen encomienda en Ponferrada (para proteger a los peregrinos de camino a Santiago de Compostela) y estos levantan la primera fortificación. Sobre sus ruinas se iría construyendo lo que vemos en la actualidad en sucesivos siglos y por diferentes señores, condes y reyes.

Uno de los más importantes para la historia del Castillo, ya disuelta la orden templaria, fue Pedro Fernández de Castro. En el siglo XIV el rey Alfonso XI le dona Ponferrada, y es quien según parece empezó a construir el Castillo Viejo.

A partir de ahí lo construido va pasando por diferentes manos, que lo van ampliando (por ejemplo el Duque de Arjona levanta una nueva torre), hasta que llega la figura más importante, Pedro Álvarez Osorio, primer Conde de Lemos.

Es este quien durante el siglo XV realiza la mayoría de nuevas construcciones y le da la forma al complejo que hoy conoceos. Es el responsable de las cinco torres defensivas principales, la portada principal, las rodas de la muralla, otra nueva torre en el Castillo Viejo y lo más relevante: el Palacio Nuevo, que por supuesto levanta para ocupar como sus estancias particulares.

Después de él el Castillo pasa a manos de los Reyes Católicos. La última gran intervención la hará el primero funcionario real que pasa a gobernar la fortaleza, Juan de Torres, que entre 1492 y 1504 impulsa la construcción de la Torre de los Reyes Católicos.

De ahí en adelante, decadencia, hasta llegar a convertirse en una ruina casi total. Afortunadamente en 1924 es declarado Bien de Interés Cultura, y por lo tanto protegido. No será hasta unos cuantos años después cuando el Ayuntamiento de Ponferrada, en estrecha colaboración con el arquitecto Fernando Cobos, logran empezar la recuperación histórica y física del Castillo (en 1994).

Para terminar, nos gustaría recalcar esto último, para que todos seamos conscientes de que hoy podemos apreciar el Castillo de Ponferrada de milagro; estuvo muy cerca de correr la misma desgraciada suerte que otros muchos castillos por toda la península, la desaparición (por algo este es considerado el más importante del noroeste de España).

Fuentes: Wikipedia – «El Castillo de Ponferrada y Los Templarios» (de José María Luengo y Martínez)

El Castillo de Ponferrada en vídeo

Os dejamos un pequeño vídeo donde se puede ver las diferentes partes el Castillo.

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